¿Qué tanto se le dice a la pareja?

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#MostroVacci

Es ser humano se adapta por naturaleza, o corre el riesgo de perecer ante las circunstancias. Para sobrevivir debe encontrar la manera de satisfacer sus necesidades, desde la más básica como la alimentación hasta las de afiliación y pertenencia a como dé lugar.

Dice el psicólogo Abraham Maslow que para poder llegar a la autorrealización, o sea, al balance entre cuerpo y mente del ser humano, debemos primero cubrir ciertas necesidades como las fisiológicas (comer, dormir) de seguridad (trabajo, casa) y de afiliación y pertenencia (familia, amigos).

Es así como llegamos a la pareja. Cuando al fin encontramos a aquella persona que va a compartir nuestra vida, satisfaciendo así uno de los requisitos antes mencionados, empieza otro tipo de dilemas y cuestionamientos a plagar nuestra mente.

Uno de ellos es si se le debe decir la verdad a la pareja sobre todo. Sabemos por lógica que al conocer a la persona, cada uno trae una historia completa qué contar. La pregunta es si hay que contársela el uno al otro. Unos dicen que sí por el afán de ser abiertos y honestos en su relación y otros se horrorizan ante la idea.

Definitivamente el tener pareja es cambiar un conjunto de complicaciones por otro: al estar soltero, puede que muchas personas se sientan solas, no atractivas y vacías. Es cuando encuentran a esa persona que los complementa que sienten que su vida tiene sentido. Otras comienzan su calvario cuando se unen a otra persona, ya que su vida parece haber llegado a su fin porque perdieron muchas de las libertades que antes tenían. Cada persona ve su situación actual de manera diferente, a la cual hay muchos factores que intervienen.

Pero, ¿qué tanto se le cuenta a la pareja? Este dilema ha atacado a muchas personas a lo largo de los años. Si les cuentas de más, puede que no les guste quien eres y lo que has hecho, pero si no les cuentas las cosas, puede que lo interpreten como falta de confianza y pérdida de la intimidad. Encontrar el balance, entonces se convierte en un gran reto y puede ser una causa considerable de frustraciones.

Hace años, me decía una persona muy cercana que yo era un tonto, que a la pareja no se le cuenta todo, que hay que proteger a nuestros seres queridos de la verdad en ocasiones. En realidad se molestaba al saber que yo con naturalidad compartía todos los detalles de mi vida con mi pareja. Sobra decir que por honesto me he llegado a meter en un lío en varias ocasiones.

También una plática interesante en la preparatoria me mostró que esa ideología está en muchas personas. Yo me encontraba platicando con quien en ese entonces era mi pareja sobre experiencias pasadas cuando se acerca una amiga y me dice en un todo de urgencia que no le cuente de gente de mi pasado, que eso hace que las parejas se sientan comparadas y menospreciadas, ya que el recordar a otras personas que en su momento fueron especiales, le quitas el valor a la persona actual.

Hay diversas teorías y personas con un sinfín de consejos de qué tan profunda debe ser la intimidad entre dos personas, el agregar que las dos sean del mismo sexo quizá sea un factor más a considerar, tomando en cuenta que es más fácil interpretar lo que conocemos, por lo que puede facilitarnos el trabajo de comprender por lo que está pasando aquella persona tan especial para nosotros. La verdad es que creo que cada pareja es muy diferente, por lo cual es obvio que los niveles de confianza varían de par en par. A muchos se nos hace lo más sencillo generalizar y ponerle nombre a todo, sin embargo, no siempre se pueden medir las cosas, sobre todo cuando el amor está de por medio.

Aquella persona que me criticaba mi honestidad ya falleció. Su pareja quedó con un sinfín de dudas sobre el pasado de éste, cosas que poco a poco se van revelando o vamos concluyendo mientras atamos cabos aquéllos que lo conocimos en vida. A final de cuentas, la mayor parte de él sigue siendo un enigma. Me pregunto si en realidad valió la pena ser tan misterioso.

Entonces queda la pregunta en el aire: ¿Qué tanto se le debe contar a la pareja?

Quizás parte de la relación deba ser un misterio total como unos dicen, o será más recomendable que no haya secretos entre dos personas que se aman. Definitivamente depende de la pareja, su madurez y su apertura para conocerse el uno al otro.

En mi relación tenemos ambos lados, yo por lo personal me siento abierto con mi pareja y conoce cada uno de los detalles de mi vida y mi pasado, en cambo él no comparte la mayoría de los detalles de su vida (posiblemente sea un ex-mercenario de la CIA), sin embargo, funciona bastante bien. Vivo bajo la creencia de que si me quiere contar, lo hará.

Y ustedes hermanos, hermanas, ¿qué opinan? Compartan… si se atreven…

Saludos afectuosos.
Mostro.

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