¿Qué es lo que me baja las pilas?

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#MostroVacci

Me han preguntado últimamente que si hay algo que me desanime. Al parecer doy la impresión de ser indestructible. Un Mostro de adamantium. No es así, soy tan humano como cualquiera de ustedes que leen mis delirios. Lo que pasa es que a la gente le gusta pensar que soy perfecto y que no hay nada en el universo que me llega o que me lastime. A prueba de balas. Falso…

Como todo ser humano, tengo mis fuerzas y mis debilidades. El hecho de que a uno le guste actuar como si nada le llegara no quiere decir que sea el caso. Hay situaciones en la vida que definitivamente me roban la energía y que en su momento me hacen cuestionar si tanto esfuerzo vale la pena. Por ejemplo, cuando en mi trabajo me regañan por cosas que no son mi culpa, me siento de la fregada y me dan ganas de alejarme y buscar mejores opciones. Recuerdo que en la escuela, cuando me llamaban la atención porque un alumno flojo que no entraba a clases reprobaba y me decían que era mi culpa porque yo no motivé al chico a que entrara a mi clase, por lo tanto el único culpable de su fracaso era yo, me sentía peor que la tierra.

Definitivamente hay un factor humano en mi que hace que mis energías se bajen cuando me siento frustrado, creo que eso es normal en todos, sin embargo, me siento preparado para cualquier situación que me voy a topar por el simple hecho de que tengo muchos años de experiencia lidiando con los altos y bajos de la vida, así que puedo con lo que llegue de manera cotidiana.

Lo que me baja las reservas de energía es algo tan sencillo que parece tonto: la traición. No hay nada peor en este mundo que el mal uso de mi confianza. Si consideran que soy una persona muy selectiva que no deja que mucha gente se le acerque quizá se pueda ver por qué me afecta tanto. Las raras veces que llego a confiar en alguien, que me haga cuestionarme mi decisión es un gran error porque una vez perdida mi confianza, no se recupera jamás.

Como la gente que se me acerca y descubre que soy un buen comodín para tener. Puedo darles terapia gratis, prestarles dinero, ayudarles a entrar a la escuela o enseñarles inglés y estoy a sus órdenes cuando lo necesiten. El problema es que cuando la gente se siente tan inteligente porque me está sacando provecho, no se dan cuenta que están siendo provistos con la misma cuerda con la que se van a ahocar. Luego se quiere hacer la víctima la persona cuando ya perdieron los beneficios que ellos decidieron que merecen por dejarte estar en su presencia.

Para mí no hay nada más valioso que un amigo. Una persona que escoges para que entre en tu mundo y sea parte de tu vida es una persona muy especial y afortunada. Tu familia aprendes a amarla porque tienes que convivir con ellos, pero alguien que dejaste entrar en tu mundo es porque tú elegiste que entrara y que se quedara ahí. Eso hace muy valiosa a la persona. Ya depende de ambos mantener ese estatus o simplemente perder la membresía.

Los pocos amigos que tengo saben lo importantes que son. No tengo reserva en decírselo constantemente y de asegurarme que mis acciones tengan congruencia con mis palabras. Y normalmente ellos hacen lo mismo conmigo. Esa reciprocidad es agradable y muy buena para nutrir las relaciones. Son las que le dan vida a mi alma cuando me siento solo o ando con los ánimos bajos.

Pero nunca falta aquél ser humano que aparece y llega a hacer su desastre. Ve las riquezas que hay en la cueva y quiere servirse a manos llenas. No son monetarias, sin embargo son cosas valiosas. Conmigo tienen cariño, lealtad, confianza y protección. Trato de ser buen amigo. Sí, tengo defectos y cometo errores, pero al final de cuenta me esfuerzo constantemente en ser buena persona, un ser humano decente que predica con el ejemplo. Quisiera ayudar al mundo, pero en ocasiones la gente creé que porque la quieres apoyar que es tu obligación y que tienes que hacer lo que ellos deciden que necesitan. Eso es un error. Y usar a manipulación barata para obtener algo de mí es otro error porque lo único que recibes en esos casos es mi completa, perpetua y fría indiferencia: hacer la llorona no funciona conmigo.

Por eso mis amigos son tan importantes, porque ellos me cuidan, me protegen hasta de mi propia estupidez y me dicen sin rodeos que soy un idiota cuando estoy actuando como tal. Por eso me duele tanto cuando descubro que mi elección fue equivocada: porque me doy cuenta que no todos están preparados para ser mis amigos. Hay gente que siente que debo estar a su servicio. Incluso mi Whatsapp está lleno de mensajes de personas que me buscan solo porque les conviene. Normalmente no tienen la respuesta que buscan, pero ahí están.

No puedes dejarme esperando cuatro meses sin saber nada de ti y pensar que estoy sentado en el rincón esperando entre lágrimas a que me llegue tu mensaje y menos que te conteste al momento. Comprendo que eres una persona ocupada y que es un gran honor recibir tus mensajes, pero yo también tengo cosas qué hacer y afortunadamente tengo mi gente que me busca de forma genuina porque les interesa saber cómo estoy. Gracias.

Así que si traes tu mala vibra, negatividad o amargura de corazón a la mesa, mejor ni te sientes. No tengo espacio ni interés en ese tipo de personas. Si lo único de lo que puedes hablar son chismes y veneno sobre los demás, mejor no platiques conmigo. Hay mucho arte, mucha belleza y mucha positividad en el mundo como para enfocarme en las cosas feas. Un poco de cultura en la plática no creo que mate a nadie. Ya hubo mucha negatividad en mi vida, ya quedó saturado mi filtro, así que la rechazo automáticamente.

Mi visión es dejar el mundo mejor de lo que estaba cuando llegué. A veces me siento como el salmón, pero al final de cuentas es algo que escogí, así que me canso, pero no me rindo. Por cada cosa mala que hay en el mundo, hay dos buenas que me motivan a continuar. Por cada persona que me tira basura o me sabotea mi página, hay una que me lee y encuentra consuelo en saber que hay un Mostro que le entiende.

Así que venga lo que venga, aquí seguimos. Las baterías se podrán bajar, pero siempre se recargan… y vuelven con más fuerza.

Así que avancen conmigo o quítense de mi camino… no vayan a salir aplastados bajo el peso de mi legado…

Saludos afectuosos.

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Mostro.

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