Haz lo que digo, no lo que hago

Comparte... si te atreves...

claricelecter@hotmail.com

#MostroVacci

No entiendo. Me critican constantemente algunas personas por ser yo mismo. Toda la vida me han dicho que sea yo mismo y que todo saldrá bien, pero al serlo, resulta que como les incomoda o no les gusta, tengo que editarme para caber dentro de los estrechos confines de su mente, ¿quién los entiende? Ahora resulta que tengo que ser quien soy siempre y cuando quienquiera que yo resulte ser sea socialmente aceptable. 

Las implicaciones tan profundamente hipócritas de semejante paradoja hacen que mi mente se llene de preguntas. Afortunadamente no tengo interés alguno en encontrar la mayoría de las respuestas que ellas conllevan. Honestamente no tengo paciencia para las dobles morales ni para los sermones que éstas traen consigo. No es porque sea intolerante ni mucho menos, pero no busco la razón que hace que una persona me quiera clasificar dentro de un estereotipo con las esperanzas de conocerme o poder ponerme una etiqueta que limite mi esencia.

Joto, puto, marica, nena, como quieras definirme me viene importando poco. Soy simplemente Mostro, un tipo políticamente incorrecto, el que dice lo que otros no se atreven. Tengo la voz muy fuerte y la risa escandalosa, soy sentimental, emocional de repente, los pequeños gestos me enamoran o me hieren profundamente, soy creativo, renegado, mal hablado, soñador, pesimista de momentos y a veces la muerte me intriga, pero no por eso me quiero morir.

Conozco gente que se esconde en la religión para ocultar su homosexualidad. No me refiero a esos que deciden formar una familia y controlar sus impulsos, sino a esos que se esconden tras la biblia criticando a los que vivimos libremente y resulta que están teniendo sexo a escondidas con otros hombres ¡Qué farsa! Si vas a tener sexo con otros hombres lamento decirte que eres un homosexual. Como quiera que la pongas, no cambia lo que eres porque la homosexualidad se define como la atracción sexual hacia las personas de tu mismo sexo. Puedes acostarte con un millón de mujeres, pero tu atracción sexual será por los siglos de los siglos hacia un hombre. Por lo tanto, criticarme a mí por ser honesto conmigo mismo y llamarme enfermo, pedófilo (con toda la ignorancia posible) no te quita lo gay. Lo siento. Y el hecho de que seas el activo o el que “da” y no el que “recibe” no te hace menos homosexual. No sé quién les dijo que mientas seas el que penetre a otro hombre no eres gay. Se vale soñar.

Entonces, dar sermones aburridísimos, hacer manifestaciones en nuestras marchas o funerales y atacar a mis hermanos y hermanas en las calles porque nosotros tenemos el valor de ser y hacer lo que queremos sin miedo a lo que la gente diga no te quita lo joto. Al contrario, lo que hace es agregar la hipocresía a tu gran repertorio de características negativas. No seas ridículo. Si quieres vivir de forma “normal” y aceptable, hazlo, pero deja que mi gente viva en paz que nada te hacemos. No molestes porque cuando tú estás en tus sesiones de estudio de biblia nadie te arroja piedras ni huevos a través de tus ventanas.

Que quede bien claro que no es un ataque contra la gente religiosa ni contra la religión en sí. Es mi opinión personal sobre las personas hipócritas. Si vas a defender a la familia, por favor deja de acostarte con otras mujeres que no sean tu esposa. Si vas a defender a los niños, deja de desear a la chamaquita de secundaria que se está poniendo bien buena. Porque si un tonto como tú dice lo mismo de tu hija vuelan los insultos y los golpes, ¿acaso no tiene el mismo derecho otro viejo agrio de tu edad de desear sexualmente a tu hija? Al parecer no. Sabrá el universo quién inventa éstas reglas.

Y yo, que según mi hermana estoy viviendo engañado en los brazos de mi compa Lucifer, que estoy ciego ante la verdad de que no valgo nada y que sólo me rodea la soledad y los placeres efímeros de mi eterna promiscuidad y noches largas de conocer extraños y seducirlos en la calle por dinero y una patética aceptación temporal que sólo terminará en mi eventual soledad y muerte en un cuartito rentado porque no merezco nada por haber decidido el camino equivocado, parece que no me voy a dar cuenta de lo profundo que es el pozo que me he cavado en la vida. Una existencia sin hijos y sin descendencia. Una aberración de lo que es un ser humano. Alguien que no es bienvenido en las reuniones familiares según sus palabras.

¡Lo bueno! Quién quiere ser parte de semejante veneno e hipocresía, donde se oculta un corazón negro y podrido detrás de una máscara de amor falso y religión. Qué asco. Paso. Mejor me quedo solito en el silencio de mi departamento, donde reina la paz, el amor a mí mismo y puedo ver los ojos de amor de mi vida viéndome con todo el cariño que existe en ellos. Es la vista más hermosa. Tengo amigos hermosos. Familia que amo y me ama y gente en mi vida que me recuerda constantemente que la promesa de ser yo mismo tiene un final feliz para mí. Con ellos el mundo tiene sentido.

Entonces, ¡a la fregada con toda la bola de hipócritas de doble moral, a la fregada con sus calenturas sublimadas y con sus falsas palabras! Vivan con ellas y les deseo mucha felicidad, al fin y al cabo cada quien vive como quiere, siempre y cuando mis vecinos no piensen mal de mí…

Y a ti, que no me quieres, que no me toleras, que no me apoyas y que estás en contra de todo lo que soy y represento: árdete todo lo que quieras, yo soy feliz así de joto.

“Si supieran cómo, dónde, cuándo y de qué manera su boca me sube, baja y se me enreda, nadie me diría infeliz, con lo que te gozo a ti”

Gloria Trevi. “Sufran con lo que yo gozo”

¿Y ustedes qué piensan, hermanos, hermanas? Compartan… si se atreven.

Saludos afectuosos.

Mostro.

Deja una respuesta